martes, 24 de mayo de 2011

Terapia Floral y los niños

Hola les cuento que para mi las flores han sido lo mejor en mis tiempos difíciles aquí las o los dejo con información que me pareció interesante........

Seguramente no sea lo más habitual que recete el pediatra en los controles. Pero, sin embargo, es una opción que todos los padres deberían de considerar para brindarle al hijo un crecimiento feliz. La terapia floral acompaña el desarrollo del niño y desde que nace puede estar presente para superar la angustia y el shock del trauma del nacimiento.
Las terapias florales se basan en una concepción holística del ser humano y su efecto no depende de creer ó no creer en ellas. Adecuadamente indicadas y tomadas, no solo notan sus efectos quienes las toman sino también su entorno.

Desde hace varios años Ana Freud habló de “respuestas sanas” refiriéndose a que durante el crecimiento de un niño, desde su nacimiento hasta la adolescencia, va pasando por momentos en que aparecen ciertos “síntomas” que en primera instancia se pensarían como problemas pero en realidad son indicadores de procesos físicos y psicológicos imprescindibles para el desarrollo y maduración del niño.

“La enfermedad no es una crueldad ni un castigo, sino sólo y únicamente un aviso: es un instrumento del que se sirve nuestra propia alma para mostrarnos nuestros errores, prevenirnos de otros e impedirnos cometer más daños, para devolvernos al camino de la verdad y de la luz, del que nunca deberíamos habernos apartado."

  Edward Bach.

  La enfermedad se produce, cuando cortamos la comunicación entre nuestro ser espiritual y nuestro ser físico. Perdemos la capacidad de asociar estas dos partes de nosotros, y hacerlas trabajar unidas. Nos disociamos y vivimos apegados a un solo aspecto, olvidando que estamos hechos de tantas formas distintas de energía, cada una de ellas una parte necesaria para llevarnos a la completitud.

  Gracias al maravilloso sistema que desarrolló el Dr. Bach, podemos ayudarnos en este camino de recuperar la unión de todos nuestros aspectos, equilibrando nuestras emociones, volviéndolas a su estado de perfección, es decir, manifestando su virtud.

  Esa es la gran misión de las flores en este planeta, irradiar una vibración perfecta, de alta frecuencia, la que al hacer contacto con la nuestra, nos equilibra, llevándonos al estado de armonía que hemos perdido. Una terapia suave, sin contraindicaciones, que va lentamente, sanando y haciéndonos también a nosotros, florecer.

  Gracias a esta maravillosa terapia nos podemos curar todos, especialmente a nuestros niños, los que obviamente pueden avanzar y sanar más rápido que los más adultos, no solo por la rapidez de sus procesos físicos, sino también por su pureza y porque los patrones de conductas equívocos, en ellos, no están tan arraigados. También se agradece que haya una terapia que los pueda ir sanando en forma natural, sin la necesidad de darles a tan temprana edad, medicamentos tradicionales, los que no sólo afectan otros sistemas de su cuerpo físico, sino que cubren su luz bajo una capa de sustancias nocivas, que poco a poco van apagando su maravillosa esencia.

  No es nuevo el trabajo con terapia floral en niños, y los resultados han sido tan sorprendentes, que ya se pueden encontrar muchos pediatras, sicólogos y otros médicos tradicionales, usando este sistema de sanación.

Desde el primer instante en que somos concedidos, todas las experiencias vividas suman para dar forma a lo que seremos en nuestra adultez. Hasta los 5 años de edad aproximadamente, es decidor lo que suceda a nivel de experiencias sensoriales, físicas, sociales  y emocionales. De acuerdo a todo lo que vaya sucediendo en estos primeros años de vida, es como nos vamos a relacionar más adelante y qué tan felices lograremos ser. De acuerdo a esto es muy importante estar atento a las conductas y señales que observemos en nuestros niños, para ir anticipando un tratamiento que equilibre cualquier manifestación de falta de armonía emocional.

  Hay médicos que han trabajo mucho con terapia floral en niños, y ellos postulan que las flores son neurotróficas, es decir que ayudan a la estimulación de las neuronas a fin de tener un cerebro más sano y  prodigioso. De este modo se ayuda a que los neurotransmisores hagan su trabajo de manera más eficiente, logrando que hormonas como la Oxitocina (calma la ansiedad y el miedo), Dopamina (Suscita el entusiasmo) y la Serotonina (da alegría, calma y serenidad) sean libradas y absorbidas por nuestro organismo, entregando el bienestar necesario para ir recuperando la armonía.

  En los niños son de gran ayuda en trastornos de conducta de distinta etiología, hiperactividad, mal dormir, rabietas, control de esfínter, miedos, ansiedades, trastornos del ánimo, impaciencia, timidez, déficit atencional, etc.

a todo el trabajo que se ha hecho con la terapia floral y el respaldo que tiene el trabajo con niños, adultos y animales, podemos decir que tal como dijo el Dr. Bach “La fuerza creativa del Universo es el AMOR” las flores nos van lentamente inundando de nuestros más elevados sentimientos, transformando el defecto en virtud y la falta de armonía en felicidad y plenitud.

1 comentario:

  1. Carla...le estas dando flores a Agustín? Yo le doy a mi Simón y le hacen demasiado bien... Por si acaso yo estoy haciendo terapia floral.. besos, Lore

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